Generando nuevas propuestas de valor

Nuestro cliente se marcaba como reto de innovación definir un servicio de distribución de agua embotellada en los hogares. Se consideró fundamental reflexionar sobre el valor añadido que esta iniciativa podía ofrecer a sus clientes, definiendo los posibles targets e ideando propuestas específicas para cada uno de ellos.

El objetivo era identificar aquellos targets clave a los que la propuesta de valor del agua a domicilio pudiese resultar más atractiva, definiendo en detalle el servicio que se les podría ofrecer para poder trabajar en su prototipaje.

Fase 1
Definir targets y contextos

Definición de usuarios: especificación de factores característicos, condicionantes y hábitos de los clientes identificados que es lo que permitirá idear iniciativas y propuestas de valor.
Identificación de targets potenciales, con sus respectivos contextos, sobre los que inspirar las siguientes fases de ideación.

Fase 2
Definir el reto e identificar áreas de oportunidad

Identificación de contextos de uso:  problemáticas y necesidades a cubrir de cada uno de los targets. Reflexión sobre los puntos clave: ¿Por qué lo compra?, ¿Cómo lo compra?, ¿Quién le influye? Generación de soluciones en base a ¿Qué le podemos ofrecer? a cada target de clientes.

Fase 3
Clusterizar propuestas

Clusterización: Análisis de las diferentes ideas desarrolladas para su agrupación por afinidad con el objetivo de crear soluciones transversales que ofrezcan un valor añadido a los diferentes targets. Valoración de las propuestas: Votación de los conceptos basada en criterios de potencial de mercado y viabilidad para la empresa. Diseño de solución óptima para el mercado para trabajarla internamente en una fase de piloto e implantación.